Esperanza y Atención Médica Llegan a Personas Refugiadas en Camerún

Mujeres refugiadas en Camerún procuran ayuda en una clínica móvil que recibe apoyo del Fondo Fiduciario de la ONU para Eliminar la Violencia contra la Mujer.

Una niña de 13 años sale de su hogar para recoger leña y preparar el fuego para cocinar. Un hombre se le acerca y la viola. La niña está demasiado asustada para contarles a sus padres y esconde su dolor. No pasa mucho tiempo hasta que su madre advierte que el vientre le está creciendo. La niña está embarazada. International Medical Corps (IMC) ha establecido una clínica allí cerca adonde los padres de la niña acuden en busca de ayuda. Los médicos le dan a la niña las medicinas necesarias y la ayudan a llegar a un hospital próximo.

Ésta es una de las tantas historias acerca de cómo IMC, con apoyo del Fondo Fiduciario de la ONU para Eliminar la Violencia contra la Mujer, proporciona ayuda a las víctimas de abuso y violación en una remota zona de frontera entre Camerún y la República Centroafricana. Las estimaciones de los gobiernos muestran que más de 80.000 personas buscaron refugio en Camerún entre 2006 y 2008 como forma de escapar del crimen y la inestabilidad en la República Centroafricana. Si bien la comunidad de la frontera integró a las personas refugiadas, los casos de violencia sexual aumentaron considerablemente. Eso fue lo que impulsó a IMC, que tradicionalmente trabaja en algunas de las zonas más devastadas de todo el mundo, a establecer una clínica móvil, que en el transcurso de un año asistió a más de 1.000 mujeres refugiadas víctimas de violencia. Los médicos de la clínica también asesoraron a más de 1.600 mujeres sobre prácticas sexuales seguras y VIH. Para aquellas mujeres, cuyas pruebas de VIH resultaron positivas, IMC ayudó a integrarlas a la familia y les brindaron asesoramiento.

“Capacitamos y enseñamos a los líderes comunitarios que la violencia contra las mujeres, en todas sus formas, incluyendo la violación, no es tan solo una violación a los derechos humanos, sino que también es una de las principales causas del VIH,” declara Michael Yacob, Director de IMC Camerún. “En ocasiones puede ser un desafío hacer que comprendan que la violencia sexual perpetuada por un compañero íntimo o por alguien más de la comunidad no es culpa de la mujer. Muchos todavía creen que el comportamiento y las actitudes de las mujeres hacen que los varones las violen, cuando nada puede estar más lejos que la verdad. Y muchos no están dispuestos a discutir sobre la violación conyugal, que de hecho es mucho más probable que ponga a las mujeres en riesgo de contraer VIH."

IMC también ha trabajado con líderes locales para generar confianza en la comunidad, de modo que las mujeres locales puedan denunciar confiadamente casos de violación y abuso. Según estima IMC, una dilatada campaña de información sobre los riesgos de la infección por VIH alcanzó a más de 10.000 personas. Para sorpresa de los médicos de la organización, el número de casos de violencia denunciados aumentaron del 16 al 32 por ciento. “Esto pareciera ser un indicador negativo, pero en realidad es una buena noticia. No significa necesariamente que los casos de violencia hayan aumentado, sino que son más las mujeres que tienen el coraje suficiente para dar un paso adelante y buscar ayuda," dice Yacob.

Entonces, ¿qué se puede hacer para prevenir mejor la violencia y el aumento de las infecciones por VIH? “Muy probablemente, un enfoque simple y sencillo no funcione,” dice Peter Medway, Gerente de Operaciones de la sede de IMC en Londres. “Lo que sí funciona es aplicar mensajes y educación en un contexto cultural y generar programas en consecuencia. Debemos apoyarnos mucho en la sociedad civil. ¿Una comunidad confiaría en una persona de fuera para brindar la educación necesaria? Probablemente no. La educación, la información y el apoyo constante, eso es lo que arroja mejores resultados en el largo plazo."

En cuanto a la jovencita que fue violada en el monte, pudo dar a luz a su bebé sin contratiempos. “Nunca olvidaré lo que IMC hizo por mí,” expresa en su carta de agradecimiento a la clínica. “Porque si no hubieran llegado en ese momento, no sé qué me hubiera sucedido. Estoy muy agradecida a IMC."

El Fondo Fiduciario de la ONU depende de contribuciones voluntarias. La demanda de financiamiento es superior a la oferta: Een 2009, el Fondo recibió solicitudes de financiamiento por US $857 millones, aunque pudo otorgar sólo US $20,5 millones en subsidios. En 2010 se lanzó una convocatoria urgente para conseguir fondos adicionales.

Follow Say NO - UNiTE on , and YouTube.