26 Junio 2012
Cuando el compañero de Thabita Mukamusana murió poco después del nacimiento de su hijo, ella crió al niño sin esperanzas de que tuviera contacto con la familia paterna o con su herencia en su aldea del suroeste de Rwanda. Dado que el niño nació no estando los padres casados, la madre creía que sería imposible exigir derecho alguno. Sin embargo, recientemente cambió su situación cuando tuvo acceso a asistencia jurídica gratuita para sí y para su hijo, que ahora tiene 19 años.